Aprendiendo de lo vivido – Parte 1

Aprendiendo de lo vivido – Parte 1

Estas letras las consideró que pueden en un futuro cercano, formaran parte de lo que podría constituir, mi biografía, pues narro el período que viví y los acontecimientos que a través de los medios de difusión formaban al pensamiento de nuestra generación.

Así fue que llegamos a estar convencidos de un mundo polarizado en el que debías tomar partido, entre el capitalismo y el socialismo. Esta propaganda llevó al enfrentamiento entre hermanos y a que las posibilidades de progreso dejaran de tener importancia pues antes debía una ideología someter a la otra.

En lo persona llegue a estar convencido de que debía ir a Vietnam a matar comunistas. Gracias Dios, mi padre lo evito pues como de origen latino nacido en los EE. UU., hubiese servido quizá de carne de cañón para que el tráfico de heroína creciera y los fabricantes de armas se enriquecieran un poco más.

Esa guerra de polarización tardó varios años en llegar a nuestras tierras. Pero al llegar sin duda mi pensamiento estaba ya condicionado para proteger principios, derrotar a aquellos que los amenazaban. Por su puesto en esa época 1977 y con 27 años de edad, la propaganda que recibíamos de la prensa nos conducía a la polarización en contra de aquellos que clamaban por justicia social. Nosotros los considerábamos una amenaza al derecho de propiedad, valores cristianos y se manejaba que sus intenciones eran las de establecer la Dictadura del Proletariado.

Las condiciones creadas nos tenían tan radicalizados, que debíamos eliminar a los enemigos.

Ahora a los sesenta y cinco años de edad, veo y entiendo la diferencia entre injusticia y justicia, entre un pueblo culto y la incultura que padece mi pueblo.

Viviendo en el siglo XXI, me niego a aceptar el que se pretenda que vivamos bajo la misma cultura que nos ha mantenido sumidos en la pobreza y la ignorancia por tantos años. Me opongo a aceptar que las futuras generaciones continúen sometidas a estos intereses egoístas e inhumanos.

Debemos crear condiciones dignas de vida, promover condiciones favorables para la educación, fijar salarios justos que permitan a quienes lo merezcan el superarse; ahora estoy convencido de que esto no sucederá si estos intereses egoístas continúan dictando nuestro destino, nadie debe estar por sobre la justicia, los principios morales y la dignidad que se le debe a cada ser humano.

En el siglo XXI expresar estás ideas, poseer un pensamiento de AVANZADA hace que muchos burros rebuznen, pues sus mentes quedaron enclaustradas en los años de la Guerra Fría; y en su miopía pretenden defender su ignorancia expresando que me he vuelto comunista.

Estúpidos son aquellos que pretenden seguir explotando a quienes merecen nuestra ayuda y apoyo para superarse y solo así podremos hacer de este pequeño país, una nación grande y prospera.

Y les advierto que, si insisten en esas pregonar las premisas, el pueblo se las va a cobrar y el costo será más caro que pagamos con 13 años de guerra.

Ricos y pobres debemos vivir en armonía, pero con Justicia, trabajando hombro a hombro. Este es el único camino para que juntos crucemos la barrera de subdesarrollo, alcancemos el desarrollo y vivamos plenamente.

Están invitados a reflexionar, opinar y trabajar cada uno desde su trinchera en este proyecto de “El Nuevo, El Salvador”.

Lo anteriormente expuesto no es un trabajo terminado, hay mucho por venir para lo cual todo aporte es bienvenido.

Advertencia: si no considera tener un pensamiento de AVANZADA no aconsejo continúe leyendo los próximos artículos y menos si este ya te hizo doler la cabeza y derramó la bilis; que quede claro que, aunque escojas seguir viviendo como cavernícola, no te deseo mal alguno.