Aprendiendo de lo vivido – Parte 2

 Aprendiendo de lo vivido – Parte 2

 

 La infancia, juventud y adultez de quien escribe y la de nuestra generación se desarrolla en medio del conflicto Este–Oeste, denominado como la Guerra Fría.

Esta crisis da inicio en el año 1947, dos años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial. Durante la Guerra Fría los que fueron aliados, EE. UU., y Rusia, ahora confrontan nace el Pacto de Varsovia y en la Alemania ocupada, se erige el Muro de Berlín que la divide: una parte queda bajo dominio de la ahora llamada URSS (Unión de Repúblicas  Socialistas Soviéticas) yla otra queda ocupada por los países occidentales liderados por EE. UU.

Ilustración 1. Firma en Yalta, Churchill, Roosevelt, Stalin.

 

La Guerra Fría se considera concluye, con el derribo del muro de Berlín en 1989 la subsiguiente desintegración de la URSS.

Transcurren 42 años durante los cuales: EE. UU., China y la U. R. R. S. S., someten al mundo a sus intereses, ellos se disputan la hegemonía del mundo y al final casi después de medio siglo de guerras y millones de muertos, ninguno lograra el objetivo.

Lo que logran con las guerras causadas es devastar, explotar y polarizar a los habitantes de todos los países del mundo, utilizando

como arma principal la disputa ideológica, con la cual en mi opinión se implementa la primera nueva forma de colonización.

En el siglo XXI este sistema de derrocar gobiernos y la implementación de guerras, solamente lo utilizan los EE. UU., y sus aliados europeos miembros de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). La ahora Federación Rusa y China, se dedican a poner en orden sus países.

Este nuevo sistema de coloniaje, se modifica y ajusta constantemente para engañar a las masas y evitar que sea perceptible a los ojos de las masas, en las distintas regiones del mundo e importantes son las variables que se han aplicado en diferentes en regiones y continentes.

Por ejemplo, en Europa Oriental el nuevo colonialismo tiene como objetivo que los países grandes y con abundantes recursos que abandonaron la URSS, se dividan y para ellos se fomentan las guerras basadas en diferencias étnicas y religiosas; el resultado tras morir millones de personas y destruir sus infraestructuras, es que estos países se constituyan en nuevas y pequeñas naciones a quienes los EE. UU., y sus aliados, se apresuran a dar el reconocimiento por su independencia.

Ejemplos de esto son Checoslovaquia la que a partir de 1993 es dividida en dos: la República Checa y Eslovaquia. Yugoslavia devastada desde 1991 hasta el 2006 hoy está dividida en seis repúblicas: Eslovenia, Croacia, Bosnia, Herzegovina, Montenegro, Macedonia y Serbia. Kosovo y Metohija nuevos países establecidos en el 2008 aún no reciben el reconocimiento internacional.

El fanatismo religioso y las diferentes etnias se incitan en Europa Occidental y se utilizan además para desestabilizar el Medio Oriente.

La polarización ideológica aún se utiliza en el siglo XXI para desestabilizar países en América Latina; en donde la homogeneidad religiosa y étnica, difícilmente se podrían utilizar para enfrentar a sus nacionales.

Dentro de este contexto expansionista para alcanzar el gobierno mundial y un mundo unipolar, a finales del siglo XX, se lanza la doctrina de la Globalización. El sistema pretende en el futuro establecer la creación de un Gobierno Mundial, cuyo poder será ejercido por los consorcios empresariales poseedores de la riqueza cada vez más concentrada en el mundo y quiénes por hoy han abrogado el derecho elegir gobernantes afines a sus intereses.

Un nuevo giro se le da la implementación del colonialismo, las guerras entre comunistas y no comunistas, religiones y etnias, dejan de ser útiles y ahora los grupos de interés a través de las naciones que controlan pretenden imponer su poder con la firma de tratados internacionales, leyes y regulaciones firmadas por los gobernantes de países quienes en su mayoría ignoran la consecuencia de lo firmado y someten a sus pueblos a las regulaciones que las corporaciones deciden dictar.

Estos tratados impondrán condiciones a los gobiernos del tercer mundo que los someterán a la voluntad de los consorcios empresariales, beneficiarios de los extensos y nunca leídos acuerdos firmados. Con este propósito emerge el TTIP siglas en idioma inglés, acuerdo conocido en idioma español como: La Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, que lidera el oscuro presidente de los EE. UU., y la Canciller Alemana, Ángela Merkel. Y la Alianza Pacífico impulsada por Obama, quien pretende revertir los avances y acuerdos alcanzados por naciones suramericanas que se encaminan a su integración, pues no están alineadas a los EE. UU., ni a sus sistemas corruptos de financiamiento.

Volvemos atrás en el tiempo y a la historia. Durante la Guerra Fría las acciones económicas, políticas y militares no dejan territorio sin ser afectado en los cinco continentes y es así que tarde o temprano, la situación en países en apariencia sin importancia como El Salvador, se vuelve incontrolable. El conflicto armado provocado por enfrentamiento ideológico, se extiende sin justificación alguna por más de 13 años y más de 70mil personas mueren.

Pregunto: ¿Existe justificación alguna, para que situaciones como esta se den de forma natural o son acciones provocadas?

Durante estos años de Guerra Fría, gran importancia tiene la participación de los medios de comunicación en manos de los estados y unas pocas familias relacionadas con el poder económico, que se prestan para moldear las mentes de los pueblos y justificar la existencia de dos conceptos únicos en conflicto permanente, el capitalismo y el comunismo, los ricos y los pobres; que cumple con el axioma divide y vencen sus intereses.

Se nos enseña a quienes vivimos y crecemos durante estos 42 años, sobre la existencia de un mundo polarizado, sin más opciones de pensamiento que se generaliza y fija en nuestras mentes, a través de los medios de difusión (radio, prensa y T. V.). Este estado mental llega a ser suficiente para justificar y facilitar el accionar a las potencias, sus grupos de poder e intereses, quienes facilitan las armas para el enfrentamiento que facilitan la implementación de sus planes de sometimiento y enriquecimiento y dominio; poco perceptibles a los pueblos de países en desarrollo enfrentados que se matan y destruyen, creyendo luchar por salir de la pobreza o defender el derecho a la propiedad.

Se obliga de esta forma a naciones y gobiernos a someter sus intereses nacionales, a los de los países imperiales (poderosamente ricos y productores de armas) y sus multimillonarias corporaciones. Se obliga a los nacionales a pertenecer o a adoptar el pensamiento de derecha sometiéndose a lo que decidan los que gobiernan los EE. UU., o a adoptar el pensamiento de la izquierda que los alinea con la obsoleta doctrina que años atrás promovida por la URSS y China; tristemente no existía alternativa. El pretender optar por políticas nacionales te convierte en Nazi.

Las condiciones generales del mundo al final de la Segunda Guerra Mundial, fueron la de precariedad y esto favoreció el accionar de los grandes capitales en EE. UU., enriquecidos por la producción de armas y explotación de materias primas en países del tercer mundo, la que realizaron justificando su participación en la guerra y por ello no devolvieron justa remuneración a los pueblos propietarios de estos recursos. Además, ellos por dominar la tecnología, se abrogan derechos de explotación porque así lo exigía el gobierno imperial, el que además amenaza cortar la ayuda social, si las concesiones demandas no se mantenían.

El poder de estos hombres y corporaciones ha llegado a alcanzar dimensiones cuyos capitales sobrepasan el presupuesto de muchos países y esta riqueza les permite ejercer el músculo del poder del dinero.

En nuestros países sin visión, las oligarquías y la clase política se vuelven serviles servidores, y solo buscan el bienestar personal; se olvidan de la responsabilidad para con el pueblo. Así se integran inmorales empresarios, con corruptos funcionarios de gobierno que fingen dirigir la política nacional, cuando la realidad enseña que está les es dictada y a cambio mantienen sus puestos y sueldo por tiempo infinito, traicionando de esta manera a la nación, que sufraga sus salarios.

No ha sido hasta en el siglo XXI cuando en uno de los países desarrollados se da la crítica y el rechazó al sistema impuesto y a las consecuencias resultantes de tratar de establecer el gobierno mundial. Es en Inglaterra donde la implementación de este nuevo sistema de político global internacional empieza a ser cuestionado y finalmente es rechazado al llevarse a cabo el referéndum denominada BREXIT.

El poder de estos grupos empresariales en los EE. UU., ha creció de tal forma durante 42 años que les permite tener injerencia sobre la elección de presidentes y las decisiones políticas internas y externas de su país para beneficiarse de su implementación. Este poder ha ido en aumento con el tiempo y han sido capaces de elegir, derrocar, provocar guerras para asegurarse cuantiosos beneficios.

Claro está que el egoísmo que inspira el nuevo estilo de coloniaje ha llevado a la élite a descuidar el desarrollo su pueblo, a no invertir en infraestructura, a implementar políticas globalistas, que como la migratoria, que afectan directamente a sus ciudadanos y queda revelado que amabas estructuras políticas en ese país: Demócratas y Republicanos, persiguen el beneficio de sus dirigentes, en detrimento del bienestar sus nacionales.

La ambición de estos grupos, los lleva a controlar materias primas fuera de sus fronteras y ayudados por el dominio de la tecnología las ponen bajo su control y explotación. Desincentivan políticas educativas otros países y descuidan la suya, pues esto les permite dictar leyes e implementar políticas si la oposición de personas que a propósito son mal informadas y en exterior son apoyados por vasallos que favorecen las acciones de sus transnacionales.

Los pueblos indoctrinados por medios de comunicación controlados, naciones ignorantes y necesitadas, son el cultivo ideal para el avance de la globalización y el gobierno mundial. De esta manera existen pocos que se oponga a sus manejos y se trate de priorizar el desarrollo de las poblaciones originarias por sobre el mandato que se recibe de las corporaciones y gobiernos extranjeros.

En algunos países del Sur de América el cambio si ha contado con apoyo popular, pero se mantienen bajo la constante oposición y boicot del imperio.

La nueva etapa de colonización que vivimos, consiste como mencione, en la firma de tratados y acuerdos; las ocupaciones militares, el envío de tropas, los golpes de estado tienden a ser menos frecuentes, pero se suele causar enfermedades y la muerte a los dirigentes que son un estorbo a su plan de globalización y gobierno mundial.

Al firmar estos nuevos tratados y acuerdos, los gobiernos acepten que los derechos de sus naciones sean sometidos a los intereses de estas corporaciones. La razón pertenece a los dueños del dinero y los pueblos pasan a ser sus esclavos.