¿Cómo me inicio en el oficio de escribir? – Parte 4

¿Cómo me inicio en el oficio de escritor? – Parte 4

 

La experiencia fue asombrosa, lo que los presentadores dijeron del libro me asombró. El conocer a Walter Raudales, leer sus obras, conversar con él y el que me hiciera observaciones sobre mi trabajo, me sirvió de mucho.

Bien, tenía escrito mi primer libro y debía vender seiscientos libros para pagar el préstamo, de los 600 libros, 450 permanecían en el garaje de la casa.

Viaje a San Miguel y Santa Ana en busca de colocar mis obras, pero el resultado empezaba a mostrar la triste realidad de un país en el que los lectores debes buscarlos con lupa.

Gracias a Sandra Machón conocí a Mario Noel Rodríguez un caballero, poeta, escritor y promotor de las letras. Mario montaba el solo el stand que la Cámara del Libro proporcionaba sin costo para que los autores salvadoreños exhibieran y vendieran sus obras durante la Feria Anual del Libro.

Ilustración 1.Mario Noel Rodríguez. artepoetica.com

Mi entusiasmo y oportunidad me llevó a unirme a este trabajo y pude darme cuenta que los escritores tal y como lo había experimentado en otras gremiales, esperan que alguien más les haga el trabajo y contados con los dedos de una mano eran aquellos quienes se preocupaban por vender sus libros.

Las experiencias de la Feria de libro me dejo enseñanzas como la de que la Ministro de Educación, consideraba una pérdida de tiempo el que las escuelas visitaran una feria de libros y que el gobierno (de ARENA) no apoyaba este tipo de actividades culturales.

Me involucre gracias a Mario Noel un grupo de escritores, en donde la camaradería y cooperación era igual que en todos los gremios empresariales de El Salvador, estas no existían.

Es más, por ser fundador de ARENA se me llamaba agente de la CIA, oreja, escuadronero, etc. Sin lugar a dudas esto no me importó, pues siempre van a existir los fanáticos, radicales e ignorantes tanto en la izquierda como la derecha.

María Cristina Orantes, Roberto Laínez Días, Jaime Ascencio, Jin Casalbe, María Elena Castellanos, Aida Flores Escalante, Jorge Galán, Carmen González Huguet, Brenda Guadron, Mauricio Vallejo Márquez, Raúl Mijango, Renán Alcides Orellana, Roberto Palencia, Ricardo Ramírez, entre otros fueron algunos de los personajes de quienes pude aprender y compartir experiencias del oficio de ser escritor; es posible que algún nombre se me

escape y por ello solicito comprensión.

Curioso fue el conocer que la mayoría de escritores no esperaban vivir del oficio de ser escritores; comprendí al final que en un 

país en donde se lee poco, no puedes aspirar a costear tu vida vendiendo libros, además, los medios de difusión no tienen el menor interés en promover la cultura y en esa época los gobiernos de ARENA tampoco.

Aproveche la unidad efímera entre los escritores de esa época para contribuir a y participar en una serie de talleres literarios que fueron para mi de gran valor pues había escrito mi primera obra, sin tener idea del arte de escribir.

Fue entonces que las observaciones de Roberto Laínez y Walter Raudales, comenzaron hacer sentido.

Ilustración 2. Roberto Laínez Díaz. ecured.cu

 

Me comentaba el maestro, escritor y amigo Roberto Laínez: “es que tu libro no se puede leer, usas mucha adjetivación”.

Debí investigar un poco y por fin los adjetivos, piricuacos, terrorista, guerrillero, etc., se repetían 4 o cinco veces en las 269 páginas del libro. Esto aclaró para mí que el trabajo de edición realizado por Versal Books, fue deficiente.

Así el estudio comienza a dar conocimiento y aprendes que el no tener control sobre la producción de tus trabajos por la distancia, no es algo recomendable.

Mis hijas mayores Anabella y Claudia, insisten en que escriba los cuentos que les contaba cuando pequeñas y viajábamos en auto y así lo hice; decidí

crear lo sería una Serie de libros que se llamaría “Las aventuras de Pepito, Pelota y Pelotilla”. El primero de los cuentos en ver la luz fue Aventura en El Valle del Encanto.

Ya que era un libro de cuentos para niños le pedí a mi amigo y pintor Aleph Sánchez, que me ayudara con la ilustración de la obra; la portada y tres ilustraciones en el interior son de su creación. Debido a que fue un trabajo de 9000 palabras se requerían más ilustraciones y estás terminé haciéndolas yo, con lo poco que conocía de Photshop.  Y el profesor Jesús Rosales Chávez tuvo a su cargo la corrección, la tarea siguiente fue encontrar quien haría la impresión.

Mi mala experiencia en el exterior me llevó a la imprenta Don Bosco en Santa Tecla y como era le época de que se quemaban planchas para imprimir el costo solo se bajaba imprimiendo 1500 unidades, conseguí el financiamiento y en el garaje y pasaron hacer como 1800 libros. Ahora como presentar y donde hacerlo con un libro de cuentos, sigo sin estar seguro de esto.

Las presentaciones de las obras se hicieron en San Miguel, Santa Ana y Santa Tecla. Y asistencia de compañeros escritores y lectores cuando fue bueno asistieron unas 20 personas llegue a presentar libros con ocho personas de esas cinco eran mi familia. Cada vez comprendía más aquellos que se repetían que no pretendían vivir de la venta de libros.

Ilustración 3. Cesar Montes. fundacionturcioslima.com

 

Busque horizontes fuera de las fronteras y Guatemala fue el primer objetivo. Fue Gracias a Irene Piedra Santa que esto fue posible. En un principio conocer que era fundador de ARENA y que habíamos recibido consejo de Mario Sandoval Alarcón no le agradó mucho, pero al leer la obra me dio fecha y me sugirió que Cesar Macías (Cesar Montes) fundador de la guerrilla en Guatemala fuera quién presentara la obra, lo cual acepte y le dije que para hace un balance también participaría el Secretario de CASIF (equivalente a ANEP en ES)

 

Ilustración 4. Roberto Ardón. lahora.com

Roberto Ardón Quiñones joven y prominente profesional, en lo que Irene estuvo totalmente de acuerdo.

Aprendí que, para ingresar libros a territorio de Guatemala, debes hacerlo de contrabando, ya que, si contratas un agente aduanal y pagas IVA los costos se de tus libros, no te permiten competir en precio con obras producidas allá. Queda claro que en el hermano país no contribuyen a que nuestra obra y cultura sean conocida, sigue vigente el viejo pensamiento de proteger a los nacionales.

Bien, viaje a Guatemala para reunirme con Irene y Cesar Macías a quién no conocía. Esperar en la sala de espera de Irene y de pronto entra un señor que dice: ¨Si te hubiese conocido hace veinte años te hubiera matado¨… y desapareció tras la puerta de la oficina de Irene. Se pueden imaginar los pensamientos que en ese momento pasaron por mi mente.

Minutos después sin saber lo ocurrido ella sale y me hace pasar adelante para presentarme al fundador de la guerrilla de Guatemala a quien en mi mente aun le mentaba la madre.

Estrechamos la mano, se le entregó mi libro y nos despedimos; en mis adentros.

Irene me facilitó el teléfono de Cesar y un par de días más tarde lo llamé para invitarlo a almorzar, nos reunimos en el Pollo Campero de la Avenida Reforma Zona 10.

Arribé unos minutos mas temprano y él llegó puntual acompañado por un guarda espalda. Tomó asiento y sin más me preguntó: ¿Qué quieres que diga de tu libro?

Sin duda una pregunta que me molestó y le respondí que de mi libro podía decir lo que creyera conveniente, que a mi no me importaba. Le dije que mi intención al invitarlo a almorzar era conocer como él veía la situación política económica y social de Guatemala, pues quería compararla con la nuestra.

Creo que lo saque de base, pues le estaba pidiendo una opinión, no un favor.

En resumen, me dijo que la situación de Guatemala, seguía igual que antes y durante la guerra, con la diferencia de que la población ya está armada. Su opinión coincidía con la que yo tenía de mi país; había terminado la guerra y el pueblo continuaba padeciendo las mismas privaciones.

Me reuní luego con Roberto Ardón quien me manifestó sentirse honrado por haberlo tomado en cuenta.

Me permito comentar que mi familia en Guatemala, por parte del apellido materno Sandoval, además de ser numerosa, es bastante contraria a la doctrina comunista, la que se supone buscaban instaurar los movimientos guerrilleros de esa época.

Quiero agradecer de forma especial a mi sobrino Luis Domingo Valladares Molina, quien publicito la presentación de la obra en su programa: Cuestión de Minutos Decano de la Prensa Televisiva en Guatemala y además me ofreció grabar completa la presentación del libro, lo que atesoro muchísimo. Gracias Luis Domingo.

Videos de: Roberto Ardon    y  Cesar Macías

Bueno como era de esperarse la familia Sandoval, Valladares y compañeros de mis hijas mayores, se sumaron una buena cantidad de espectadores y las disertaciones de Roberto y Cesar me dejaron con la boca abierta; al grado de que al final Cesar cierra su intervención diciendo: “Ernesto Panamá mi amigo” y me extiende su mano, la que estreche con gusto.

Los guerreros de la libertad, tiene la cualidad de contar la historia que muy pocos conocen y al leerla se comprende que nos han engañado al repetir hasta la saciedad muchos mitos y leyendas, que se le achacan a la derecha y que no son más que eso: Mitos y Leyendas.

Walter Raudales quien ha tenido a bien presentar mi obra en dos ocasiones, a pesar de la crítica recibida por sus amigos de izquierda. Walter hace una apología con mi obra que me inspira y llena de orgullo, al referirse a la anécdota que relata, el escritor uruguayo Eduardo Galiano, en la que relata como un escultor un trozo de granito lo convierte en un hermoso caballo. Dice Walter Raudales: “Ernesto Panamá en este libro Los guerreros de la libertad a construido, esculpido de esa realidad, de esa historia que era ARENA; ha esculpido un hermoso caballo”.

El escritor y amigo, Walter Raudales en presentación de Obra en el Palacio Tecleño con una audiencia cercana a las 10 personas y la mitad era mi familia…