¿Cómo me inicio en el oficio de escritor? – Parte 2

Qué bien verdad, la decisión estaba tomada y yo que jodidos sabía de cómo escribir un libro.

Además, nunca olvido las palabras de Don Manuel Farfán director del Liceo Santaneco, recordándome mi debilidad en el arte de las letras días antes de un examen de ortografía.

Luego de meses de darle vueltas a la idea, decidí que las veinte laminas del Power Point usadas en el Instituto Político serían el andamio, sobre el cual se escribiría el libro.

Como les comenté la idea inicial de escribir contemplaba relatar la “Fundación del partido ARENA”, durante cuya gestación varios amigos fueron asesinados, militares habían traicionado a su institución, la revuelta popular crecía y para que les cuento lo demás, si lo que me interesa es que conozcan la verdad relatada al comprar el libro. (recomiendo el libro electrónico por sus múltiples ventajas, empezando por el precio)

Al iniciar la tarea de escribir, me sentía raro en casa, pues no estaba trabajando para otro, si no desarrollando un proyecto personal y así el tiempo y los días transcurrieron escribiendo.

Pasado un tiempo la dimensión de lo escrito alcanzo cierto volumen significativo y se trataba como lo mencioné de la fundación del partido ARENA.

Durante este tiempo la historia de los hechos acaecidos en 1932 se repetía en mi mente y estos parecían estarse repitiendo ahora, en los años 60 ́s y 70 ́s; los protagonistas eran los herederos de la clase económicamente dominante, los militares y un pueblo que se revelaba ante los errores e injusticias sufridas, por supuesto agitados por la polarización de ideas. Concluía en mis deliberaciones que ambos acontecimientos los del 32 y de los 60 ́s, compartían muchas similitudes.

Luego de una pausa en la escritura, decidí que el libro debía tener un contenido y objetivo más amplio, se debía enlazar el pasado con la historia que se vivía en El Salvador.

El tema del partido resultaba poco atractivo e insuficiente. Estas ideas me emocionaban, y me embargaban muchas dudas. Pues la que no viví debía sustentarlo.  Solo en mente sentía y vivía estás sensaciones. Difícilmente un autor comparte estos sentimientos con otra persona y por esta razón es que se considera al oficio de escritor, como un trabajo egoísta.

La ampliación del contenido de la obra no dejaba de causarme temor, pues si bien muchos de los sucesos a relatar se sucedieron durante mi vida, debía estudiarlos e investigar los anteriores para poder relatarlos de manera veraz, objetiva y publicarlos con el respaldo necesario. Solo de esta forma superaría el reto que esta decisión implicaba.

Debí entonces reescribir la obra, pues las veinte laminas que describían cómo el partido nació y la escrituro se quedaba corta ante la posibilidad de relatar lo que podría ser la historia moderna de nuestro país.

Versal Books

Portada original de 1a. Edición

Gracias al haber tenido la oportunidad de conocer a Don Enrique Altamirano, se me permitió llevar adelante el trabajo de investigación en los archivos del Diario de Hoy; en donde dedique más de mil horas buscando y corroborando información, que ahora contribuye a dar sustento a lo escrito.

Conservo gratos recuerdos del joven Godofredo Rodríguez, quien en ese entonces me atendió, su paciencia y apoyo fueron importantes durante la realización la investigación.

Por supuesto aún no tengo clara la razón por la cual no me adentre demasiado, en los gobiernos militares que nos fueron impuestos e inicie el relato con la Presidencia del General Maximiliano Hernández Martínez y de este salté hasta la del Presidente del coronel Julio Adalberto Rivera. Quizá fue porque en mi mente aún tenía frescas memorias de sus gobiernos y sus nombres, luego continué el relato con los gobiernos del general Fidel Sánchez Hernández, el coronel Arturo Armando Molina hasta el último presidente de ascendencia militar el general Carlos Humberto Romero.

Entre otros personajes nacionales civiles opositores, a estos regímenes se mencionan y dejaron huella: El Dr. Fabio Castillo FigueroaSalvador Cayetano CarpioSchafik HandalMario Aguiñada Carranza, entre otros. Además, se relatan eventos en los años 70 ́s como el surgimiento de los dirigentes revolucionarios provenientes del partido Demócrata Cristiano  y de influencia jesuítica.

Así la obra relata elecciones robadas, exilio y represión, pero además la narración no deja de mencionar el intervencionismo extranjero a través de las agencias de “desarrollo” y de “seguridad”, que desde esa época tildaban de comunistas a quienes se oponían al continuismo militar que rechazó el sistema democrático.

Todo lo que acontece en esos años es resultado de la Guerra Fría y de la Política de Seguridad Nacional de los EE. UU., y estas nos obligan a someternos al sistema de regímenes oligárquicos y militares, pues los EE. UU., se aseguraban que la influencia comunista sería reprimida por los militares y el gran capital; de esta forma se impide el libre juego democrático en nuestro país.

A medida que desarrolla el escrito, las ideas que fueron radicales se fueron volviendo menos injustificables y me atreví a hablar un poco más sobre las verdades que me parecían no debían permanecer ocultas y de las que no se hablaba por temor a represalias y de ser señalado de comunista.

No se me olvida el día durante mis años mozos, que me aventuré a visitar el Diario de Hoy y Don Francisco Marchesini me atendió. Llegue a solicitarle que publicara un escrito de mi autoría y luego de leerlo, sentado frente a mí en su escritorio, me dijo: “Mi hijo si esto se publica eres hombre muerto”. El articulo relataba cual era el medio utilizado por la oligarquía para comprar las voluntades dentro de las Fuerzas Armadas.

Me quede sin habla, no sabía que decir. Pero comprendía que el mundo en que vivíamos denunciar la corrupción era motivo suficiente para acabar con tu vida. Y quizá no estaba tan errado en mi relato, ya que años más tarde esta persona llego hacer nombrado presidente interino de nuestro país.

Mi familia y yo hemos sufrido en carne propia de distintas formas de represalias y soy responsable por mis actos y de haberlos puesto en peligro; pero no puedo callar. Mi deseo de lograr tener un pueblo informado, capaz de decidir por sí mismo el rumbo que le corresponde me parece vale cualquier riesgo.

Día a día la obra crecía y en ella se reconocen además a quienes contribuyeron a su publicación y se agrega al texto lo que llamo “Comentario Crítico” sección que analiza someramente acontecimientos de esa época, desde el punto Geo-Político.

Así va tomando forma y se desarrolla la obra.

Escribir el tema de la fundación de ARENA resultó fácil, pues había sido protagonista de la entidad partidaria, desde ser cuatro amigos conversando sobre lo que sucedía en nuestro país, hasta dar origen a lo que llego a ser el fenómeno político del siglo XX Alianza Republicana Nacionalista “ARENA”.

La primera edición de la obra, finaliza con la elección del Presidente Antonio Saca, el cuarto consecutivo presidente consecutivo de ARENA.

La obra esta terminada ¿y ahora qué?

Decidí dar a obra el nombre“Los guerreros de la libertad” en honor a todos aquellos que dieron su vida luchando por una patria mejor, sin tener en cuenta si estos eran simpatizantes de una u otra tendencia política, su sangre hoy abona nuestra tierra.

Había ahora que proveer de una portada al trabajo realizado, acudí por ayuda a mi amigo pintor Mauricio Mejía quien me mostro un pequeño cuadro el que consideré ideal para la portada de “Los guerreros de la libertad”.

La primera impresión de un rostro oculto con la bandera nacional me cautivo y el acepto que su obra fuera utilizada como portada de mi obra.

Mauricio nos comenta sobre su creación:
La obra que ilustra la portada del libro Los guerreros de libertad, es parte de una serie de cuadros que rescata y presentan una realidad que nos tocó vivir a muchos salvadoreños quienes sin estar involucrados directamente en la guerra civil, por no ser miembros del ejército o de la guerrilla,  tuvimos que soportar violaciones de nuestros derechos humanos.

La represión sistemática, los frecuentes estados de sitio, toques de queda, el fuego cruzado, secuestros, violaciones sexuales, bombardeos, la censura y es de no acabar, la lista de atropellos que los ciudadanos comunes y corrientes debimos soportar antes, durante y después de 13 años de guerra civil y en lo personal relata Mauricio que vivió en carne propia la violencia a través de la muerte de su hermano mayor: Joaquín Ernesto Mejía, desaparecido y de quien nunca se supo que fue lo que le sucedió, sus madres biológica, Dominga Mejía y de crianza Isabel Arita, fallecieron con la terrible pena y angustia de jamás saber nada de él, dejando además en la orfandad a su hija de 2 años y su joven mujer viuda.

Como artista visual desde entonces se comprometido con el desarrollo de la cultura y la historia, es por esta razón que pinte esta obra y otras de esta índole.

En esta en particular aparece una persona anónima, cubriendo su rostro con la bandera de El Salvador, como un homenaje a los miles de verdaderos héroes anónimos que ofrendaron sus vidas en una guerra fratricida; hombres, mujeres, hermanos, viudas, hijos que nunca entendieron exactamente qué fue lo acontecía perdieron la vida.

Ahora después de casi 25 años de la firma de los Acuerdos de Paz, tenemos la sensación que la guerra no sirvió para nada, pues los pecados de esta sociedad se han disparado al mil por ciento según mi opinión.

¿Que vamos a celebrar cuando se cumplan 25 años de “terminado” el conflicto?

Esta es hoy mi gran pregunta.

Pintor Mauricio Mejí

Mauricio Mejía autor del óleo portada de Los guerreros de la liberta

El siguiente paso era imprimir el libro y no tenía idea de los costos de impresión. Me fui de espaldas cuando me pedieron $ 4,500.00 para imprimir 1000 libros.

En esas vueltas andaba cuando ya se hablaba de los libros electrónicos o digitales.

Me dispuse investigar y resulto ser en esa época un problema más serio de lo esperado, pues debías reproducirlo en diferentes formatos y pagar por cada uno de ellos y en El Salvador no conocía quien se dedicará a esto.

A punto de tirar la toalla estaba cuando encontré en Internet una empresa cuyo nombre era VERSAL BOOKS, en los Estados Unidos. Hoy se su nombre es Cambridge Brick House.

Les escribí y les comenté el tema de mi obra y aceptaron que se las enviara, para que su consejo directivo la revisara. Lo cual procedí a hacer.

El Salvador es un país en donde existe el oligopolio del papel, y esto vuelve casi imposible que publiques un libro, peor aún que dispongas de papel periódico, el más barato, para publicarlo. Por esta razón que encarece los altos costos, decidí aventurarme y envié mi obra a evaluación a Versal Books.

Transcurrieron dos meses y aún buscaba en el país, quien imprimiera mi obra y regresando de una imprenta, para colmo choqué mi auto. Jodido, sin plata para imprimir el libro y ahora con dos carros que reparar. Este fue uno de esos días, que no deseas que le sucedan a otra persona.

Llegué a casa derrotado y al encender la computadora me dirigí al correo y en la bandeja de entrada había un correo de Versal Books, tuve miedo de abrirlo, después de haber sufrido el choque, no me atrevía a abrir el correo…

El correo decía: “Señor Ernesto Panamá, el Consejo Directivo ha decidido que su libro merece publicarse de inmediato”.

¿Se imaginan mi estado de ánimo? Dio un vuelco de 360 grados. Lágrimas, alegría, etc.

Ahora venía el siguiente paso, estudiar la propuesta editorial. Ellos proponían realizar lo que llaman Co Edición, esto quiere decir que ellos cubren parte de los costos y yo debía cubrir otra parte; a cambio ellos comercializarían el 40% de mis obras, para recuperar su inversión y el 60% libros me serían enviados para que yo los comercializara.