Cuando los años hablan, presta atención

Escuchando a ancianos indígenas norteamericanos, aprendo que ir en contra de la naturaleza es ir en contra de uno mismo.

Que el cortar un árbol es causar el fin de la vida de todo lo que a su alrededor vive. Resembrar otro árbol, no devolverá la vida a todo aquello que a su alrededor murió.

Que el fin del mundo no ocurrirá, nuestro fin si puede ocurrir. El mundo tiene la capacidad de regenerarse y posee todo el tiempo del universo. Nuestras vidas son finitas.

Los ancianos también señalan que el valor del mercado esta por sobre nuestro valor moral y que esto no es natural. Reestablecer el valor moral es uno de los grandes retos de la humanidad.

Afirman ellos que en este momento aún no llegamos al punto de no retorno en la destrucción de nuestro planeta y que la vuelta al camino correcto es aun viable.

¿Qué nos depara el futuro?

Quizá sea mejor qué continué siéndonos desconocido, por alguna razón el Creador no nos dio la habilidad para conocer el futuro.

Al menos tengo la certeza de que alcanzaré mis metas y de que tú puedes alcanzar las tuyas.

 

Te deseo lo mejor.