La pandemia y los ciudadanos de la tercera edad

Las costumbres, tradiciones, con el tiempo vienen cambiando. Alcance los 17 años conociendo dos drogas, el alcohol y el cigarro. Ahora entiendo que antes de cumplir los 15 todos conocen la mariguana, la coca, etc.

En mi época quienes sexualmente gustaban del mismo sexo, se cuidaban de no revelarlo; ahora se hace público y se publicita en series “cómicas” de televisión, en horarios que los menores edad lo ven. y hasta en las llamadas ciudades civilizadas las que se supone “debemos” imitar corren como candidatos a nominación presidencial de un partido y cuando en candidato decide retirarse, el esposo aparece en la televisión agradeciendo a la audiencia por el apoyo recibido.

No se diga de lo normal que ahora resulta el uso de preservativos y anticonceptivos, además de que la propaganda y el interés de las grandes farmacéuticas nos hicieron apoyar campañas para esterilizar a las mujeres de menores recursos. Debido a este tipo de acciones Europa no tiene juventud que reemplace a los padres que trabajan, y la importación de extranjeros cambiará por siempre su cultura pues la religión predominante dejará de ser cristiana, la que será sustituida por la musulmana.

El aborto en mi juventud era pecado, pero las mentirosas campañas del peligro de sobre población y los intereses económicos, dieron paso a la formación de estructuras que se lucran del aborto y además trafican con los órganos de los inocentes asesinados.

Estos grupos contrarios a la vida, es posible que este año o en los venideros, habiendo vivido la dura realidad y consecuencias de la pandemia, y debido a que viejo orden mundial por su egoísmo y avaricia, no fue capaz de prepararse para una guerra en contra de un virus; a pesar de haber vivido numerosas y dolorosas experiencias.

Estos mismos grupos que apoyan acabar con una nueva vida en su creencia de que contribuyen al control de la población y a evitar la escasez de alimentos; en el caso de pandemias en donde los recursos no se previeron; y los hombre y mujeres de la tercera edad son los más afectados debido a un sistema inmunológico más débil, y ya se han dado casos la semana recién pasada en Europa en donde se les ha negado la oportunidad de recuperación por su edad, dando preferencia a los más jóvenes.

Por estás razones pienso que no sería remoto que empezáramos a escuchar en campañas masivas que los de la tercera edad somos una carga para las sociedades pues consumimos, aire, agua, alimentos, demandamos demasiados recursos para sostener nuestra vida, por lo tanto, el dejarlos morir traerá menos contaminación y abundancia de recursos.

Nuestras sociedades y familias han sido deshumanizadas, divididas y encima de eso vivimos enfrentados por diferencias estúpidas como el de ser de derecha e izquierda.

Quizá por ser cobardes y el aceptar estas premisas, este es el fin que merecemos.