¿El colapso de la Unión Europea?

(¿El fin de la dictadura mundial?)

En junio 2016 el pueblo del Reino Unido es convocado a un referéndum, este se denomina BREXIT, en los ciudadanos deberán responder con su voto, si desea como nación continuar siendo miembro o no la Unión Europea.

El voto mayoritario fue el del NO.

El primer ministro David Cameron renuncia y es sustituido por Teresa May ambos conservadores, y con relativa mayoría en el parlamento. La primer ministro May durante su gestión desde el 2016, hasta el 24 de julio del 2019, no logra hacer cumplir con el deseo de su pueblo expresado en el referéndum,  y es sustituida por Boris Johnson quien recibe el mandato de la Reina Isabel, de formar un nuevo gobierno. En diciembre de ese mismo año, el primer ministro se ve obligado a hacer nuevas elecciones parlamentarias, pues la oposición y la disidencia dentro de los parlamentarios conservadores electos, no permiten que la voluntad del pueblo expresada tres años y medio atrás en las urnas sea cumplida.

La campaña internacional que desarrolla la Unión Europea en contra de que el Reino Unido abandone la organización, sostiene que este país perderá más de lo que puede ganar como país independiente. También es de tomar en cuenta que el poder mundial que promueve el globalismo y el establecimiento del gobierno mundial tiene como origen este país, por lo cual el rechazo a la salida de la Unión Europea se encuentra arraigado en las altas jerarquías del gobierno, la cámara de los comunes y la cámara de los Lores.

Desde el año de 1990 Nigel Farage lidera el movimiento del RU por abandonar la Unión Europea. Este se mantiene al margen de los partidos de gobierno; él participa en diferentes partidos los que le permiten ocupar un escaño en el parlamento europeo, desde donde agita la bandera del abandono de la Unión Europea y la independencia del Reino Unido. En la última elección para integrantes del Reino Unido al Parlamento Europeo, su partido Brexit con apenas cuatro meses de fundado obtiene, en mayo de 2019, 29 asientos en el parlamento europeo.

Boris Johnson ante la imposibilidad de lograr consenso para abandonar la Unión Europea, se ve forzado a llamar a nuevas elecciones parlamentarias, en las que obtiene el 43.6 % de los 650 escaños del parlamento, aumentando en 48 la mayoría que mantenía y el partido laborista retrocede al 31.2 % del total, perdiendo 60 escaños.

Con esta confortable mayoría se vuelve posible que la voluntad del pueblo expresada cuatro años atrás se cumpla y el Primer Ministro alcanza los votos necesarios para fijar la fecha del 31 de enero 2020 como el día para abandonar la Unión Europea, fecha en que se celebró su retiro.

El proceso de retiro de la UE continúa el próximo lunes 2 de marzo, luego de llegar a acuerdos en los términos de negociación, en estas reuniones se darán las negociaciones que definirán los acuerdos comerciales, de aguas territoriales, de migración, clima, derechos humanos, laborales y otros. El Reino Unido previamente estableció un plazo máximo de negociaciones, que vencerá el 31 de diciembre del 2020.

Entre los efectos que la Unión Europea sufre ante la salida del Reino Unido está em que deja de recibir el aporte 86 billones de dólares, el que ahora debe ser asignado por los restantes 27 miembros.

Estos fondos se suponen destinados a subsidios agrícolas, cambio climático y un fondo llamado de cohesión para ayudar a los países mas pobres de la UE.

Las reuniones sostenidas hasta la fecha para definir como se proveerán estos fondos han fracasado. Los países que más aportan al presupuesto a quienes se les llama “los cuatro frugales”, Austria, Países Bajos, Dinamarca y Suiza, también conocidos como los contribuyentes netos pues reciben menos de lo que aportan, no están dispuestos a aumentar sus contribuciones, pues este dinero proviene de sus contribuyentes.

El presidente francés Macron dice que el abandono del Reino Unido no debe transformarse en una reducción del presupuesto. El primer ministro griego asegura que se debe aumentar el presupuesto, pues no se puede hacer mas con lo mismo. Las protestas de los agricultores que ven sus subsidios amenazados ya se dan en Francia, Alemania, Bruselas, Italia, España, Países Bajos, y otros. Polonia y Bulgaria se exponen a recibir recortes en los aportes de la UE, debido a que no se han sometido a las políticas migratorias que desde Bruselas se imponen y advierten continuarán manteniendo su derecho soberano y además, rechazan que los países con menos ingresos sean obligados a portar más de lo que ya aportan.

Además, ahora Turquía ha decidido dejar de restringir el paso a los 3.5 millones de refugiados sirios es su territorio, que desean llegar a la Unión Europea, aducen que esto es en represalia a que la OTAN no los apoya en su incursión militar a Idlib, Siria. Los migrantes marchan ya sobre Grecia y Bulgaria, y estos países se están viendo obligadas a reforzar la presencia militar en sus fronteras para contener las migraciones.

Angela Merkel guarda silencio, la economía alemana está en recesión y el brote de Corona Virus es el motivo perfecto para el fortalecimiento de todos los partidos en Europa que se oponen a las cuotas migratorias que demanda Bruselas, y hace crecer los votos de la oposición. Macron en Francia se ve imposibilitado de detener las protestas en contra de su gobierno y su economía también está en recesión.

La debilidad de la Unión Europea se hace visible cuando el Reino Unido afirma que no se someterá a las demandas que la UE pretende, pues en conservación de naturaleza, derechos humanos y laborales, ellos tienen medidas superiores a los que la comunidad demanda como estándares. Manifiestan además que no concederán derecho automático a la pesca en sus aguas territoriales, lo que es demandado por Francia y otros países. Afirman que como país soberano solo aceptarán una negociación justa como las que la UE ha dado a naciones como Australia, Japón, entre otros. Recientemente el gobierno del Reino Unido ha declarado que de no lograrse acuerdos sustanciales en las negociaciones estas podrían finalizar el mes de junio, y entonces se acogerían a las regulaciones de la Organización Mundial del Comercio.

Por primera vez la Unión Europea, parece encontrarse de espaldas a la pared, pues acepta llevar las negociaciones a territorio del Reino Unido y aceptado que las negociaciones se lleven a cabo en idioma inglés, lo que evitará los costos de traducción y al mismo tiempo ha aceptado que las negociaciones comiencen desde cero, cómo nación no miembro y no como se pretendió antes imponiendo condiciones cuando el Reino Unido era una nación miembro, que deseaba abandonar la UE.

Esto iguala las condiciones de las partes en las negociaciones comerciales.

Les deseamos lo mejor al pueblo del Reino Unido.