El viejo orden mundial, no era una teoría

El periódico Hindustand Times, publica parte del discurso del primer ministro de la India ofrecido durante la cumbre del G 20; en este fórum participan las 19 economías más grandes del mundo y la Unión Europea.

En su intervención el primer ministro Modi hace el llamado para establecer un NUEVO ORDEN MUNDIAL, debido al colapso del globalismo ante la pandemia que ahora vivimos.

Esta propuesta es fascinante para muchos pues destaca que la globalización le ha fallado a la humanidad en diferentes niveles, y agrega que si vamos a tener un “ORDEN MUNDIAL que atienda las necesidades de la humanidad” debemos ir más allá de considerar que lo que mantiene por ahora unido al mundo sean los sistemas económicos y financieros.

El Nuevo Orden Mundial, “post globalista” debe tener como centro a los seres humanos y sus culturas, este objetivo debe de sustituir las metas económicas que perseguía el G 20 como visión global de la prosperidad.  El discurso del primer ministro hace que recapacitemos sobre las numerosas observaciones de expertos, quienes afirman que la pandemia será la gota que derramará la inconformidad, ante el proceso anticultural que la globalización ha venido promoviendo.

Muestras de este sentimiento contrario a los procesos anticulturales globalista se vienen dando con  el BREXIT, el retiro del Reino Unido de la Unión Europea, la victoria de Trump en los EE. UU., el resurgimiento de la Ortodoxia en Rusia, el triunfo de López Obrador en México, el de Bolsonaro en Brasil, el de Bukele en El Salvador, el nacionalismo hindú en India, la creciente fragmentación en China y la afirmación de Víctor Orbán primer ministro de Hungría quien asegura que solo el regreso al cristianismo salvará a Europa.

Estos acontecimientos han permitido ver al viejo orden mundial ensombrecido, pero ahora el revés es mayor con la pandemia, la que se contrapone a las políticas de mercados y fronteras abiertas, en donde el comercio y los capitales transnacionales fluyen rápidamente como parte del ingreso global volviendo a la economía en el ente que dicta literalmente todo. Entonces la economía dictaba lo que tú podías o no hacer. Pero la pandemia acaba con esta soberanía, esos días pasaron. Hoy los instrumentos de desglobalización se preparan ante la necesidad de combatir el virus y sus consecuencias.

En artículos anteriores he mencionado los temas de cambio de “era” y he citado como ejemplos la elección de nuevos regímenes electos democráticamente. Si entonces creíste que deliraba, el que lo diga ahora el primer ministro de la India, quizá te haga recapacitar y comprenderás el desconcierto que viven los globalistas, quienes ven como se propagan los regímenes nacionalistas populistas.

Estos gobiernos priorizan a sus ciudadanos, el control de fronteras y combatir la corrupción, lo que no es del agrado de los globalistas quienes llaman a estos gobiernos democráticos “populistas”, y a las medidas necesarias para velar por sus ciudadanos, acciones de supremacía blanca.

Ejemplo de como los globalistas actúan es el tweet de Chuck Schumer demócrata oponiéndose a la “prohibición de ingreso al país de personas procedentes de China decretada a finales de enero. Fue entonces que este globalista acusa al presidente Trump, de caprichoso e impulsivo, y agrega que la prohibición de ingreso de chinos no es más que una extensión de la guerra de Trump, en contra de los emigrantes.

El virus, el enemigo invisible, nos obliga a cerrar fronteras para proteger a nuestros nacionales y esta situación mundial lleva al primer ministro Modi a replantear un “nuevo orden mundial” y rechazar el globalismo que no fue capaz de proveer la gobernabilidad que ofreció.

Pat Buchanan, comentarista de mucha experiencia apunta que todos estamos siendo conscientes de como la integración internacional proclamada por el globalismo retrocede. Además, Buchanan ahora que el virus se ha convertido en pandemia, pregunta si fue correcto que los gobiernos norteamericanos anteriores permitieran que China se hiciera cargo de suplir a los Estados Unidos de bienes vitales para la salud y la seguridad nacional.

Por supuesto lo más importante es que públicamente y en el foro de las naciones más poderosas del planeta, se reconozca que éramos regidos por un Orden Mundial, y que el primer ministro Narendra Modi lanzara la propuesta de la necesidad de establecer un Nuevo Orden Mundial que “atienda las necesidades de la humanidad” a los integrantes del G 20.