La democracia está retomando el control del “Poder”

ERNESTO PANAMÁ | Lunes, 27 de enero del 2020

Por décadas el poder de una minoría venía creciendo, dominaban naciones, regiones y casi continentes, al corromper sus estructuras.

Se dedicaban a formar instituciones y convencer a gobiernos a someter su soberanía, argumentando políticas globales sustentadas por propaganda. La corrupción de está élite deprava las estructuras gubernamentales de países dependientes, llegando su poder a decidir ¿quién gobierna? y hasta cuándo debe gobernar. Se instrumentan en forma coordinada el derrocamiento y establecimiento de gobiernos que acuerdan malversar fondos de ayuda internacional, la que se comparte con corruptos funcionarios locales, pero la mayor parte se la adjudican políticos del gobierno de turno, que “brinda la ayuda”.

El caso más reciente es del derrocamiento del gobierno democrático de Ucrania en  el 2014, impulsado por el gobierno de Hussein Obama, presidente de los EE. UU.

De esta forma los funcionarios corruptos roban a los contribuyentes fuera de sus países. Por los créditos o donaciones otorgadas por sus gobiernos, los altos funcionarios reciben mordida, coima, recompensa o gratificaciones que resultan ser millonarias.

Ejecutado el robo fuera de las fronteras de su país de origen, una investigación se hace difícil y remota, y además cuentan con la complicidad del sistema financiero quien cobra por sus servicios, pero calla prestándose para que estos nuevos ricos que roban a su pueblo no sean fácilmente descubiertos.

Es de esta forma que políticos quienes nunca emprendieron un negocio hoy son millonarios.

Los flamantes casos de esta transformación se están dando a conocer en los Estados Unidos, la familia Clinton, la familia Biden, la familia Obama, nunca emprendieron negocios y los salarios incluso de haber servido como presidente por ocho años, no los hace millonarios, aunque ahorraran el cien por ciento del salario mensual.

La influencia, el poder de decisión, el pago por servicios prestados eso si los ha podido volver millonarios.

Por su puesto los actos que se están conociendo, deben probarse y con las pruebas un juez dictar sentencia. Estamos a la espera.

En junio del 2016 el pueblo del Reino Unido fue a las urnas y decide en el referéndum BREXIT que su nación debe abandonar el sistema que atenta en contra de su soberanía, la Unión Europea.

Pero el sistema corrupto, el que controla el destino de los fondos destinados a programas globales que la Unión Europea promueve y enriquecen a la élite que fundó esta estructura, por supuesto dio fiera batalla por más de tres años, evitando que los políticos ingleses cumplieran con la voluntad popular expresada en las urnas.

Teresa May el primer ministro debió renuncia al cargo y le sucede Boris Jonson por tener mayoría en el parlamento. Este nuevo primer ministro batalla con el viejo parlamento por salir de UE y no lo logra.

Esto obliga al primer ministro a convocar en diciembre del 2019 a nuevas elecciones, pero en esta oportunidad la intención es renovar los miembros del parlamento con personas que estén dispuestas a acatar el mandato del pueblo de junio 2016.

El pueblo se vuelca masivamente a las urnas dando una mayoría aplastante a los conservadores en el parlamento y reeligiendo a Boris Jonson como primer ministro.

Las propuestas al parlamento inglés para salir de la Unión Europea fueron sometidas y aprobadas el 22 de enero. Ese mismo día también las aprueba la Casa de los Lores (House of Lords) y finalmente al día siguiente el 23 de enero en la reina Isabel aprueba la salida de la Unión Europea.

Hoy lunes 31 de enero el Reino Unido deja de ser miembro de la Unión Europea.

La democracia esta dando la lucha, y esta funciona cuando los pueblos deciden en las urnas.

Inicia una nueva fase de negociaciones entre la UE y el Reino Unido y otra fase de negociaciones deberá darse entre el Reino Unido como nación independiente con países con potencial comercial como Corea del Sur, Japón, los EE. UU. y el resto del mundo.

Felicidades a los ciudadanos del Reino Unido.