La eliminación de la corrupción en Washington D. C. (II)

ERNESTO PANAMÁ | Martes, 12 de mayo del 2020

La eliminación de la corrupción en Washington D. C.

(continuación de acontecimientos)

Lunes 11 de mayo 2020

En el título y enlace arriba pueden refrescar la lectura sobre el combate a la corrupción mundial y como su erradicación se iniciaba hace dos años o enterarte si no lo leíste. En las líneas a continuación conocerás los avances alcanzados en esta lucha hasta mayo del 2020.

Veintisiete meses han transcurrido desde entonces y muchas veces la poca paciencia nos hace olvidar importantes sucesos cuyo desarrollo continúa. Debemos saber que la corrupción mundial no es obra de la casualidad, es un sistema que se nos ha impuesto a cuenta gotas por más de 50 años y que por fin se está combatiendo. Los resultados de esta empresa debemos saber que no se darán de la noche a la mañana, tomarán su tiempo y no se lograrán sin el apoyo de los pueblos.

Me permito recordarles palabras de los presidentes Trump y López Obrador al referirse al tema de la corrupción. Trump dijo: “Drenaremos el pantano”, con estas palabras reafirma que la corrupción está enraizada en la capital Washington D. C.  El presidente de México asevera “las escaleras se limpian de arriba hacia abajo”. Ambos líderes nos indican que la corrupción está arraigada en quienes nombran y ocupan altos puestos de gobierno.

Ahora conocemos como los corruptos políticos y sus familiares en EE. UU. promovían créditos para nuestros países, a cambio de que parte de esos créditos se les devolviera, este es dinero de los contribuyentes y con él se vuelven millonarios. En otros países se enriquecen privando a los pueblos de salud, educación, etc.

Para un combate efectivo de la corrupción en los EE. UU. primero se identifica a los sospechosos, luego se procede a acumular las pruebas, se procesan, comprueban y se solicita la aprobación para publicarlas. Según sea el caso se despide o se presentan las pruebas a las cortes quienes dictaminarán la culpa o inocencia del procesado.

En el caso de los EE. UU. tener resultados ha sido un proceso lento, tres años tomó limpiar la Dirección Nacional de Inteligencia y debieron nombrarse tres directores hasta que los documentos ocultos se revelaron.

Los directores han sido:

  • Dan Coats nombrado en febrero 2017 y despedido en agosto 2019
  • Joseph Maguire mantiene el cargo interinamente hasta febrero 2020
  • Richard Grenell es el director interino de la agencia, y el único que llevó acabo los recortes de personal necesarios y da a conocer los documentos que mantenía ocultos el FBI y Adam Shiff presidente del comité de inteligencia del congreso.

El combate de la corrupción se desarrolla a alto nivel. Debes saber que Dan Coats el primer director nombrado por Trump es republicano, Maguire es un militar retirado, y ambos sirvieron al orden mundial.

Grenell hace públicos los 53 documentos y sus 6.000 páginas, en estos el departamento de justicia comprueba que el caso montado por el FBI en contra del general  Michael Flint carece de delito, por lo que deciden abandonar el caso. El general fue removido del cargo de Asesor de Seguridad Nacional, queda en bancarrota tras cubrir los costos judiciales y es obligado a declararse culpable cuando el FBI le amenaza con procesar a su hijo, si no lo hace.

Los documentos permanecían en poder de Adam Shiff  y debieron hacerse públicos en enero o febrero cuando se da el fallido proceso de destitución del presidente.

Ahora conocemos las razones por las que estos documentos se mantenían ocultos, en ellos se reafirman que nunca existieron pruebas para procesar al presidente Trump, emitir las órdenes FISA utilizadas para espiar norteamericanos y nombrar espías a la campaña Trump.

La corrupción esta enraizada en el departamento de justicia y esto se repite nuestros países. El montaje elaborado para dar el golpe de estado a Trump queda al descubierto y se confirma que fue financiados 50 % por el comité nacional demócrata y 50 % con fondos de la campaña de Hillary Clinton.

Estos documentos señalan como culpables de la conspiración, al expresidente Hussein Obama, Susan Rice asesora de seguridad nacional, Loretta Lynch fiscal general, James Comey director del FBI, James Clapper director de inteligencia nacional, John Brennan director de la CIA, al actual director del FBI Christopher Wray; y otros de rangos menores.

La verdad no puede ocultarse