Lo que no hemos sido capaces de ver

ERNESTO PANAMÁ | Lunes, 29 de junio del 2020

El orden mundial se dispone a gobernar el mundo lanzando una guerra integral, sin líderes visibles, ni naciones que lideren la conquista, permitiéndose de esta forma mantener sus acciones encubiertas y utilizar diferentes estrategias que contribuyen a confundir a la masa que será mantenida en la ignorancia por el mayor tiempo posible.

Dentro de esta guerra la desculturización será la batalla más difícil que enfrentará el viejo orden mundial, pues deberán anular la influencia de la generación nacida entre 1946 y 1964. Generación formada con los valores culturales, religiosos y de identidad nacionales arraigados en los sobrevivientes a la segunda guerra mundial.

Los nacidos entre los años 46 – 64 prosperan con los principios inculcados por las familias sobrevivientes a la guerra, contrarios a la doctrina globalista autoritaria la que a partir de los años sesenta se promueve, buscando minar los valores y principios con los que esta generación se fundó y prosperó.

La sumisión de esta generación es la tarea más difícil que enfrenta el orden mundial. Y quizá esta dificultad contribuya a explicar la necesidad de generar tantas guerras en el mundo, pues desmantelar esta generación en los cinco continentes no es tarea fácil. Solo anulando su influencia funcionará el gobierno mundial.

En el 2020 la edad de los sobrevivientes de esta generación oscila entre los 74 y 56 años. Estas son las personas que evitamos en las urnas la continuidad de gobiernos corruptos y que en el 2024 se estableciera el gobierno mundial.

Asistimos a las urnas en el Reino Unido, Estados Unidos, México, El Salvador, Australia, Brasil, y muchos otros países y los nuevos gobiernos reciben el mandato de abandonar el plan arbitrario globalista. Razón por la que se nos llama despectivamente “populistas”. Elegimos gobiernos que conducirán los destinos de sus ciudadanos y no a servidores de una dictadura internacional.

Otro procedimiento de la guerra política globalista es el establecimiento de grandes estructuras burocráticas que reemplazará la autoridad de los gobiernos, quienes deberán someterse a las normas que dicte el nuevo aparato burocrático supranacional. Ejemplo de este maniobrar es el parlamento europeo.

Estas ideas políticas y comerciales provienen de países desarrollados y el sometimiento a tratados de comercio regionales es muestra d esta actitud impositiva. El tercer mundo debe someterse a leyes y regulaciones y a las grandes corporaciones se les garantiza protección ante los abusos que los gobiernos puedan cometer. La reciprocidad no es algo que se contemplara en estos tratados.

Oligarcas, presidentes, senadores, congresistas, gobernadores, alcaldes y burócratas locales sirven a los que nos abusan y hemos sido engañados llegando al colmo de elegirlos a los cargos que ocupan. La burocracia para entonces se ha convertido en un ente represivo de los ciudadanos.

Las leyes que este tipo de gobierno emiten buscarán establecer regulaciones comerciales regionales, promoverán políticas de fronteras abiertas, limitarán el desarrollo interno con regulaciones e impuestos excesivos, obstaculizaran la inversión, forzaran la expatriación de capitales y mano de obra. Acciones que benefician su dirigencia no los nacionales del país.

Esta ha sido la orden que han seguido los gobiernos controlados por el orden mundial que no permiten el crédito para micro, pequeña y mediana empresa y discrimina al emprendedor individual. Sumiendo a nuestros ciudadanos cada vez más en la miseria.

La guerra integral nos ha aterrorizado, intimidado y asesinado salvadoreños. Financia a los bandos en conflicto, no practica credo político, no profesa religión y tiene la particularidad de no poseer un líder visible, pues no representa gobierno, país o tendencia política. Características que le permiten desinformar, infiltrar, controlar organizaciones y gobiernos dificultando su exposición e intenciones.

La guerra política les facilita ocultar sus propósitos, permite el asedio mental de los pueblos haciéndoles creer que se debe combatir la superpoblación, que no hay más alternativa que la polarización de la derecha e izquierda, que se apoye el aborto, la esterilización, que se derroche dinero para evitar el cambio climático y que aceptes como estilo de vida la corrupción, el crimen, las drogas, males con los que debes acostumbrarte a vivir.

Pequeñas cosas y quizá algunas ridículas, pero en conjunto les han permitido el avance de su sistema global enfrentando ciudadanos, deteriorando estilos de vida, eliminando obstáculos morales y jurídicos; pero ellos si ven crecer sus fortunas y poder.

La batalla está en marcha, tú escoges si luchar o volver al pasado.