Un gay, un socialista y un millonario

(La colorida elección de nominado candidato presidencial demócrata)

El fracaso hace que se cometan errores que más tarde se lamentan.

Recordarán pasadas las elecciones del 2016, que quien dirigiera ad honoren el Comité Nacional Demócrata y renuncia al cargo era una mujer de color llamada Dona Brazile.

Pasados unos meses de la toma de posesión de Donald Trump, Dona pública un libro titulado Hacks, en el que denuncia los acuerdos de los Clinton, con el partido demócrata y como se actúa para evitar que el independiente y millonario Bernie Sanders gane entonces la nominación demócrata a la presidencia.

En el 2020 la historia se vuelve a repetir, los candidatos a la nominación presidencial demócrata suman inicialmente  veinte. Entre ellos nuevamente se encuentra Bernie Sanders el independiente y millonario, quien en el 2016 no derrotó a Hillary Clinton, pues su elección fue saboteada.

Esta vez los demócratas habían escogido como favorito, a la nominación presidencial al exvicepresidente, Joe Biden, de 77 años. Pero resulta que su candidatura viene siendo afectada por el caso de corrupción, en el  que él y su hijo parecen estar involucrados, durante el período en que fungiera como designado de asuntos para Ucrania.

Biden parecía ser el favorito, pero con las revelaciones de enriquecimiento ilícito, su popularidad declina, mientras la de Bernie Sanders va en aumento.

Esto sin duda pone en dificultades a la dirigencia demócrata la que, de nuevo no desea que un independiente sea el nominado a la presidencia. El 3 de febrero se lleva a cabo la cuarta consulta estatal en Iowa, para determinar la preferencia de sus ciudadanos por los candidatos demócratas y republicanos.

Por el partido Republicano Donald Trump no tiene rival y los ciudadanos de Iowa asisten masivamente y le otorgan el 97 % de aprobación. Por el partido demócrata, cuatro de los veinte que originalmente iniciaron sus campañas mantienen la preferencia más alta.

El proceso demócrata inicia con fallas, pues no se dieron a conocer los datos de la última en cuesta previa a la votación. Se puede especular que favorecía a Bernie Sanders, pero como este ejercicio es interno del partido demócrata, los resultados no se dan a conocer.

Los residentes de Iowa proceden a la votación, y resulta que entrada la noche los resultados no se conocen; el retraso persiste y finalmente se culpa a la empresa Shadow Inc. encargada de crear el software utilizado. Tom Pérez director del Comité Nacional Demócrata es quién recomienda al comité local, la contratación de está y no ofrece declaraciones públicas por el atrasó en entrega de datos.

Es hasta el 4 de febrero por la tarde noche, que se dan a conocer los primeros resultados con el 61 % de los votos escrutados, y el día 5 de febrero el recuento alcanza solo el 71 % de los votos.

El único candidato que el día 3 de febrero de 2020, se declara ganador de esta votación es Pete Buttigieg, ex alcalde de la ciudad de South Bend, Indiana quién en el enlace anterior aparece con su esposo.

Los demócratas, no podían dar la victoria Joe Biden por la nube de corrupción y baja en las encuestas, Elizabeth Warren “Pocahontas”, tampoco funcionaba pues venía declinando en las preferencias; el único candidato disponible para este fin resulta ser Pete Buttigieg, único candidato que se declara vencedor la noche del 3 de febrero.

El día 4 resulta a la cabeza con menos de un 1 % de votos sobre Sanders. Elziabeth Waren ocupa el tercer lugar y Joe Biden el expresidente y fallido nominado en cuarto lugar.

Existe información adicional que debe conocerse para que esta historia sea creíble y esta se refiere a los encargados de la creación de software que maneja los datos electorales, cual ha sido su trayectoria empresarial y a quién han servido.

Se supone que esta manipulación es la versión 2 de “no permitamos que Bernie sea el candidato demócrata”. En el 2016, los mismos ejecutivos trabajaban para Hillary Clinton, cuando le fue robada al candidato Sanders y también trabajaron para Obama.

Así se inicia la intriga:

David Plouffe, asesor de campañas electorales demócrata y director de la empresa ACRONYM y está involucrado en las compañas de Obama y Hillary Clinton. ACRONYM es una organización “demócrata sin fines de lucro”. Esta empresa compra GROUNDBASE, compañía que se especializa en el manejo datos y mensajería y de esta fusión se crea la empresa Shadow Inc.

Shadow Inc., fue creada en enero del 2019 y recibe del partido demócrata $ 65,000.00 para desarrollar la APP o Aplicación “Shadow” (Sombra), que llevaría adelante el cálculo de los votos de las elecciones estatales demócrata. Aparentemente la aplicación tuvo fallas el 3 de febrero; no se conocieron los resultados.

Se especula con esto que tratan de eliminar de la carrera por la nominación presidencial a Bernie Sanders, y resulta sospechoso el conocer datos adicionales. Tara McGowan la fundadora y ejecutiva en jefe de ACRONYM resulta estar casada con Michael Halle, jefe de estrategia del candidato Buttigieg.

Una vez concretada la unión de las dos empresas la campaña del candidato Buttigieg proporciona a Sahadow Inc. La suma de $ 50,000 para desarrollar es software que se usará en la tabulación de las votaciones. ¡Casualidad! ¿Verdad?

El director ejecutivo de Shadow Inc. Es Grard Niemira, la gerente de producto es, Anha Rao y el jefe de operaciones es James Hickey, todos trabajaron en la campaña de Hillary por América y también trabajaron en las campañas de Obama, y para empeorar las cosas o hacerlas más sospechosas pues estuvieron involucrados en el fraudulento triunfo de Hillary Clinton.

Lastimosamente la momentánea alternativa demócrata es declarar ganador a un alcalde gay. Pero además las reglas de inscripción de candidatos demócratas han sido cambiados y posiblemente compradas, por el multimillonario Mike Bloomberg quien posee los fondos que no posee el comité nacional demócrata y a quien se le permite ingresar a competir por la nominación presidencial demócrata no habiendo participado, en las cuatro actividades anteriores.

Evidentemente este parece ser el candidato que finalmente derrote a Bernie Sanders el candidato independiente.

Bloomberg solo ha realizado campaña vía TV y designado de fondos propios doscientos millones de dólares, y luego del tras pies de Iowa ha decidido duplicar la inversión de su campaña en TV. En las encuestas Blomberg se mantiene en menos del 10 % de preferencia; pero esto no importa pues el pagará la campaña y no el comité nacional demócrata, el que no puede hacer frente a sus deudores.

Según récords federales Bloomberg al 31 de enero había gastado 188 millones de dólares, suma superior a la de los 20 candidatos demócratas juntos. Su fortuna se estima en más de $ 50 billones.

En el 2016 el control del Comité Nacional Demócrata le fue entregado a Hillary por la misma razón que ahora parece se le entrega Bloomberg, ¡dinero!