La historia que no viviste – 1era. Entrega

Solo para jóvenes menores de 40 años.

 

Gral. Carlos Humberto Romero

Gral. Carlos Humberto Romero

Este 16 de octubre recién pasado 48 años atrás (1969) se cumplieron 48 años, del Golpe Estado, en contra del gobierno del general Carlos Humberto Romero en El Salvador.

Su derrocamiento es entonces dirigido por el gobierno de los EE. UU., presidido por el entonces presidente demócrata Jimmy Carter. Y se lo adjudican a un grupo de militares que se beneficiarán con ascenso más adelante.

La deposición del entonces gobernante viene a agravar la situación ya deteriorad de persecución política y demandas por el establecimiento de la democracia que demandan líderes políticos ajenos a los intereses militares.

La intervención extranjera, en ese entonces nos conduce con premeditación y alevosía a la destrucción de nuestro precario sistema productivo, le división familiar y desemboca en un conflicto armado que se prolonga por 13 años, siendo superado en duración por pocos, como la guerra de Vietnam.

Esto sucede 48 años atrás, pero debe estudiarse para entenderse que el conflicto se viene preparando y desarrollando, me atrevo a decir, desde 12 años atrás, es decir desde los años 60´s.

Está claro entonces

Su política de Derechos Humanos disfraza la puesta en marcha de las guerras de guerrillas en América Latina y confrontaciones religiosas en Medio Oriente.

Presidente demócrata James Carter

que toda persona menor de sesenta años no vivió el conflicto bélico. Se lo contaron y si por extraña coincidencia posee el hábito de la lectura, lo más probable es que haya leído una obra de escribidores o escritores que militaron en la guerrilla. Esto es con un 99% de posibilidad pues es la mayoría de las obras existentes.

Entre trabajos pocos son historia y la mayoría novelas. Entre las de historia las únicas que importan para el fin de este escrito, duda que exista una que sea imparcial u objetiva, y que se extienda 40 años atrás antes de la guerra, se atreva a criticar el intervencionismo extranjero y critique además a las fuerzas por la que lucho.

Claro que debemos tener claro que novela es algo creado por la mente del escritor y la hay muy buenas e historia es el relato de sucesos que se dan en la vida real y que el autor vivió o detalla tomándose la molestia de citar fuentes como periódicos, revistas, internet, etc, con fechas en los que los eventos suceden; por supuesto citando a los personajes que protagonizaron los acontecimientos.

Otro elemento dentro de la literatura histórica importante es que el escritor sepa conservar la equidad en lo relatado evitando ser parcial, pues si no logra esto se pierde la objetividad de lo que transmite. Induciendo al lector a tomar partido con la tendencia que el autor profesa.

Hacer esto no contribuye a la verdad y menos a la reconciliación de un pueblo de baja cultura que aún se deja manipular por aquellos que se dicen de izquierda y de derecha.

Gracias a Dios, a estas alturas del siglo XXI está claro para la mayoría, creo, que ni la llamada derecha que gobernó por 20 años tiene interés en brindar oportunidades a los salvadoreños y tampoco lo tiene la izquierda que gobierna un segundo período presidencial y sus simpatizantes ven con desilusión que sus líderes se han corrompido y enriquecido, igual que los líderes de derecha, si ser capaces de crear oportunidades.

Creo quienes leen estarán de acuerdo conmigo.

Por esta razón es que pienso que, de no haber interés en cada uno de los salvadoreños de educarse, jamás tendremos un gobierno que facilite los medios para la educación. Y continuaran estos dueños de partidos de derecha e izquierda derrochando nuestros recursos, dándoles paja a las mayorías, mientras ellos y sus políticos sirvientes, se enriquecen.

Así pues, parece que no ha caído la U. R. S. S., y Fidel no murió, pues aún nos siguen dando paja con el petate del muerto y otros no se han dado cuenta que el experimento capitalista de los Estados Unidos fracasó, al intentar establecer un gobierno mundial aún piensan esos que ellos tienen la intención de salvarnos.

Es triste admitirlo, pero es nuestro bajo nivel de educación el que permite polarizarnos, fanatiza, divide nuestra sociedad haciéndonos débiles, manejables e incapaces de tomar nuestras propias decisiones.

No creen amigos lectores, que es tiempo de poner le fin a este manejo en el que la mayoría desea salir del país y no digo todos pues a los mayores de 50 años, aunque quisiéramos salir no nos aceptan en ninguna parte.