A quienes la verdad afecta, esto les molestará

Algunos de los llamados empresarios continúan pensando que ellos son los sabios, los maestros y creen que es su obligación decidir el destino de los salvadoreños.

¿Les hace tanto daño la democracia?

La historia muestra que quienes han usurpado puestos de liderazgo siempre anteponen sus intereses a los que sudan y “los hacen ricos”. Ellos no son nada sin los que consumen sus productos y sus trabajadores. Esta historia no es nueva, en tiempo de los militares ellos manejaban los gobiernos, decidían quienes serían los ministros y diputados del presidente de turno y por supuesto financiaban al PCN.

Se legislaba para beneficiarlos pero en el momento dado los traicionaron, caen los militares, pero ellos salvan sus negocios. En el libro Los guerreros de la libertad podrás informarte más al respecto.

El sistema de explotación instalado tiene su revés más grande cuando los “amos” en EE. UU. deciden cambiar gobiernos militares por populistas. Dándose en el continente una cadena de golpes de estado promo el terrorismo. Cuba es el petate del muerto utilizado para fomentar el negocio de las guerras en nuestro continente. Utilizan medios de prensa locales para polarizar a chilenos, argentinos, uruguayos, nicaragüenses, salvadoreños, etc., provocando que nos matemos entre nacionales, mientras ellos desde Miami ven como se implantan la nueva estructura burocrática.

Ha olvidado ¿Quién salió más ricos pasada la guerra?

¿Olvidaron que banqueros de entonces a cambio de recuperar sus capitales, evitan la huelga de brazos caídos que hubiera acabado con el plan socialista que James Carter, militares jóvenes y la democracia cristiana imponen y acaban con nuestra economía? Olvidaste que la gremial de beneficiadores y exportadores de café traicionan al gremio cafetalero, apoya al gobierno a cambio del cobro excesivo por transformar el café, costo que destruye a los cafetaleros. La élite de nuevo se beneficia.

Sabemos que presidentes de gremiales y ANEP llegaron a la presidencia del país resultando en pobreza para la nación. Que el gremio farmacéutico se recetó leyes que le permitieron vender la medicina cara, que los banqueros pasaron leyes que prohíben al gobierno dar créditos baratos, obligándolo a utilizarlos como intermediarios, encarecen los créditos afectando a pequeños agricultores, comerciantes e industriales y mediana empresa. ¿El pueblo gana o pierde?

Durante la guerra, hasta terminada la nueva constitución, estos señores huyeron a Miami. Derrotado el terrorismo en las urnas, regresan y vienen a imponer el sistema PCN. Tras la muerte de d´Aubuisson, con Cristiani presidente crece su fortalecimiento sobre ARENA convirtiéndolo en el PCN 2. Deja de servir al pueblo, sirve a sus dueños.

El pueblo ya no vota por ARENA. La decepción hace que el voto vaya para quienes lo aterrorizaron, pero el error es evidente y en febrero del 2009 hartos de ladronismo en las urnas con el 53 % de los votos el “pueblo” decide que “no tiene nada que perder” poniendo fin al bipartidismo.

El actual gobierno apenas cumple ocho meses cuando China permite que se desate la pandemia mundial.

El Salvador ha vivido 30 años de partidocracia, posterior a 13 años de guerra y antes fue gobernado por militares, heredando un sistema de salud en ruinas y la pandemia amenaza la vida de sus ciudadanos. A pesar de esto hay quienes dicen que no se debe culpar a gobiernos anteriores. ¿En qué país viven quienes así piensan?

Ante la carencia de recursos el gobierno adopta medidas sanitarias extraordinarias, que no agradan a los que no gustan de hacer cola, a quiénes se creen “animalitas”, tampoco gusta a los cómplices asalariados de los que no dan la cara y tienen el poder para elegir a presidentes de gremiales, partidos, diputados, ministros.

Creen ellos que con pitar demostrando que tienen automóvil, han conseguido los votos para ganar la próxima elección. Se les olvidan que en cantones y caseríos no hay autos, hay necesidades que ni militares, ARENA, FMLN, PDC, PCN no tuvieron los huevos de satisfacer, allí están los votos y para ellos “no enfermarse” ya es ganancia.

La situación es confusa pero hasta que los dirigentes empresariales no sean nombrados por sus afiliados y continúen siendo nombrados por intereses de pocos, los salvadoreños no seremos una nación grande y productiva.

Pido reflexión, paciencia y que se deje gobernar a quién el pueblo eligió. No queremos salir a las calles a demostrar quién es la mayoría, lo hicimos en las urnas.

Si desean señalar errores u omisiones dispuesto estoy a dialogar.

(*) Ernesto Panamá es Escritor