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Carta a mi amigo

Carta  a mi amigo, cuento corto muestra como decir la verdad puede llevarte a ls muerte. Esta siuación vuelve a muchos temerosos de expresar sus opiniones y se ven obligados a callar ante las injusticias de las que son testigos. Por suerte siempre existen quienes no se amedrentan y hablan con la verdad y también se cuenta con el recurso de la democrácia y el voto del pueblo que si bien puede ser engañado por un tiempo, pero llegado el momento del hartazgo en masa votan y cambian regímenes.

Carta a mi amigo
Carta a mi amigo Cuento Corto

 

Carta a mi amigo

(Jugosos Salarios)

 

Hoy se celebra el Solsticio de Invierno, los vientos y su frescura están en el ambiente de la cordillera cafetera.

Don Eduardo desde la puerta de su casa de finca ve cómo sus trabajadores regresan a depositar las herramientas después de cumplir con las tareas del campo, y luego en amena tertulia se alejan en dirección a la cocina de cuya chimenea sale el humo de cujines y pepetos, cuyo aroma se esparce y mezcla con el del maíz y frijoles cocidos.

Perturbado por el futuro de sus trabajadores y país Don Eduardo entra a su casa y con paso firme se dirige al escritorio, toma asiento, papel y una pluma decidido a escribir una carta a su amigo el presidente, con quién compartió pupitre en años de infancia y bachillerato. Hacía tiempo que pensaba hacerlo, pero hasta este día 21 de diciembre tomó la decisión.

Así inicia la misiva… Querido e Ilustrísimo Señor presidente; y continua: desde hace muchos años nos conocemos y por ello me siento obligado a escribirte y contarte lo que veo que en nuestro país sucede, y lo que al respecto pienso. No creas que voy a divagar filosofando, voy a contarte lo que vive mi gente, tu gente y que quizá tú por estar en la cima de la sociedad y rodeado de aduladores no percibes. No pretendo en estás líneas ser crítico de la gestión de tu gobierno, solamente deseo relatarte cómo amigo, lo que nuestro pueblo vive a diario y lo que creo puede pasar si no unimos esfuerzos para salir adelante.

Como sabes el salario mínimo es de los $123.90 dólares al mes en el rubro café y más bajos son los salarios en caña y algodón. Por supuesto no son suficiente para que nuestros compatriotas cubran sus gastos de vida pues este salario no es suficiente para cubrir la llamada “canasta básica”. Un ser humano debe al menos cubrir con su ingreso: alimentos, techo, vestuario, transporte, educación y salud. ¿Tú crees querido a mido que esto es posible ese salario?

Se que responderás que no. Y la situación es aún más preocupante pues al menos yo no me atrevo a preguntar por el futuro de esta gente y el de sus hijos.

Pienso que, de continuar en el pueblo la  inconformidad y la imposibilidad de satisfacer necesidades básicas, esto nos conducirá a un nuevo enfrentamiento armado entre hermanos, incitado probablemente por foráneos que se lucrarán de nuestra desgracia.

Querido amigo esta realidad no deberíamos estarla viviendo transcurridos mas de 50 años de nuestras vidas, si te fijas somos más pobres hoy que antes. En tiempos de nuestros padres, los padres de nuestros trabajadores eran menos pobres. ¿En que hemos fallado? ¿Es esto justo para nuestro pueblo?

Sin duda estarás de acuerdo conmigo en que el futuro es desalentador pues crece la frustración y descontento en la familia. Además, recuerda que el pleno empleo en las plantaciones de café se da solo durante la corta, el resto del año el personal empleado es mínimo.

Debido a la inflación la situación se vuelve aflictiva, entre mis empleados resulta en restricciones de necesidades básicas; es así como ahora los hijos y mis empleados ya no usan zapatos, han vuelto a ser descalzos, las ropas que usan se han convertido en harapos y en muchos casos soy testigo que los padres se sacrifican por los hijos alimentándose solo dos veces al día.

Además, tu sabes que alimentarse mal tiene efectos graves sobre el aprendizaje y la educación, pudiendo incluso causar daños irreversibles en los niños; como consecuencia de estas realidades aumenta el abandono escolar y los pocos que terminan la primaria tienen pocas posibilidades de alcanzar y terminar el bachillerato y más difícil es para ellos coronar una carrera técnica, aprender un oficio, ya no digamos obtener un titulo universitario. Con estás actuaciones hemos dejamos a nuestro país con mínimas posibilidades de que algún día nos volvamos un país desarrollado.

Mi querido presidente estoy sumamente preocupado, presiento lo peor y me pregunto: ¿Será que ha dejado de existir la conciencia, la solidaridad y estás se encuentran sometidas bajo el enorme peso de la corrupción, la usura, las prebendas y el favoritismo de quiénes dicen aceptar el dialogo sordo? Aquel dialogo que en el tiempo transcurre y no se alcanzan acuerdos, aquel en el que los que dialogan esperan que del cielo lleguen los recursos al gobierno para financiar los proyectos de desarrollo y educación mientras ellos se lucran. Me da tristeza pensar así pero esta es la realidad que vivimos.

Amigo presidente nuestra sociedad se polariza, la criminalidad aumenta, la productividad retrocede, y nuestra riqueza… nuestra gente nos abandona, se van lejos de nuestra tierra pues aquí no los queremos y no les ofrecemos un futuro próspero.

Que sucede con esos señorones que hoy te rodean y a quienes se les considera poseedores de los capitales más grandes del país. ¿Es que ellos están ciegos y aún creen en la explotación del hombre por el hombre? ¿No se dan cuenta hacia donde su enfermo egoísmo nos lleva? Amigo presidente ¿Te tienen cautivo y sigues sus órdenes? La ley del Karma indica que, así como pagas recibirás.

Presidente mi amigo tú que ocupas el lugar más alto de esta sociedad tienes la obligación de hacer algo ¡Esto no debe seguir así pues las consecuencias nadie las querrá sufrirlas!

Presidente ¿no se si ya te disté cuenta que comer en un restaurante de esos de franquicia en nuestro querido país, cuesta lo mismo o más, que comer en el mismo lugar en cualquier ciudad del sur de los Estados Unidos?; con la pequeña diferencia que allá reciben más del equivalente a nuestro salario mensual en solo tres días de trabajo ($7.00 x 24 hora = $168.00).

¿Como es posible que paguemos lo mismo, si el valor de un salario en el norte es diez veces mayor que lo que recibimos en el país? Igual sucedía con las medicinas, los servicios hospitalarios privados, los repuestos de vehículo, etc., etc. ¿Es esto normal o son prebendas otorgadas o abrogadas por esos grupos durante época reciente y desde los regímenes militares, su ufanan diciendo que ellos y no el pueblo son los que eligen presidentes?

No es comprensible amigo presidente que ocupando el puesto que te otorgo el pueblo te olvides de ellos, tú con la autoridad que se supone te brinda el cargo aunada a tu capacidad de persuasión, podrías llevar alivio a nuestros ciudadanos. O será que estas al servicio de quienes se lucran de la pobreza de la mayoría, pues te confieso que a los ojos del pueblo se te considera cómplice de la impunidad existente y que gobiernas para ese selecto grupo. Esta percepción es palpable en la caída tu popularidad y en el aumento del malestar popular que contribuye a la formación de una oposición peligrosamente radical.

Debo agregar a lo anterior la ignorancia en materia económica de algunos de lo que te rodean, pues confundir “El hacer y dejar hacer” con la Economía Social de Mercado, es inconcebible. De necios es prestar atención a quienes se dicen Libertarios e ignorando nuestra realidad creen que podemos dar tal salto cualitativo cuando la mayoría de nuestros empresarios abusan de sus prebendas y explota a sus empleados. Proteger monopolios, oligopolios e ignorar sus abusos sean estos de nacionales o extranjeros es consentir que se viole nuestro sistema legal y los pequeños y honrados emprendedores no pueden competir siendo aplastados por la competencia desleal, esto debe de terminar.

¿Por qué quienes multiplican por doce nuestros depósitos y cobran onerosos intereses al dar crédito no pagan impuestos? ¿Por que quien dicen informar y en realidad se dedica a vender propaganda en su medio de difusión, apenas informan y no contribuyen a divulgar nuestra la cultura?

Cabe preguntarse, además: ¿De qué manera financiaremos la educación sin aumentar impuestos?

Amigo presidente ¿Es que el susurro de quienes te dicen que todo lo haces bien, que no te equivocas, te han hecho crecer demasiado tu ego y has perdido de vista la realidad que antes decías conocer y contribuirías a cambiar?

Para ti y tu séquito la soberanía nacional luce como algo negociable, pues permiten la entrega a extranjeros de servicios básicos como las telefónicas, la generación de energía, la banca y pareciera que además pretenden entregar a extranjeros el manejo de la salud, el agua, la geotermia, etc. ¿Es tu gobierno incapaz de administrar este tipo de instituciones, de evitar el lucro en demasía de estos extranjeros y de cobrar tazas justas de impuestos para educar a tu pueblo?

Otras empresas contaminan nuestro medio ambiente y dañan la salud de nuestros ciudadanos y tu gobierno dice proteger la inversión, pero no protege la salud de su pueblo. Todo esto afecta la estabilidad y debilita el poder de decisión del gobierno y su institucionalidad.

El amigo de un presidente que te precedió decía que: ¨ Nuestros gobernantes llegan en un momento de su gestión a creer que son capaces de gobernar los EE.  UU. ¿Tú te lo crees? ¿Será que tu ego ya no te permite darte cuenta de lo corrupto y podrido del sistema que tú crees dirigir o te has vuelto cómplice y tu meta dejo de ser el pueblo y ahora volverte millonario resulta más cómodo que luchar por ellos?

Sin duda es difícil gobernar, la buena voluntad no basta, la experiencia es necesaria y los aduladores deberían salir sobrando. Desgraciadamente pocos en la historia del mundo han sido capaces de librarse de la escoria de la corrupción. Gobernar para hacer el bien de las mayorías y sobrevivir es algo que hasta la fecha en nuestro país no se ha dado y quienes lo han intentado fueron derrocados o murieron y no por ¨ causas naturales ¨. ¿Te habrás por esta razón acomodado sistema y olvidando tus principios?

Amigo pienso que, si haces un llamado a la solidaridad al pueblo, gobierno, fuerza armada y empresarios, te van a escuchar, repito: la buena voluntad no es suficiente, pero se habrá dado el primer paso. Esta formula requiere de dar para recibir y de hacer cumplir la ley para alcanzar las metas de recaudación fiscal y poner en donde se merece a evasores y corruptos.

Claro está que grandes y poderosas minorías pudientes se molestarán y vidas se pondrán en riesgo, pero anteponer el interés de los ciudadanos, es tu deber. Te sugiero hagas el intento y a la vez te encomiendes a Dios.

Presidente, compañero, amigo, si es que queremos estabilidad, progreso e igualdad, también debes hacer valer nuestra soberanía, despedir a los lisonjeros, concientizar a los empresarios y a los empleados de que el trabajo justamente remunerado y su desempeño con honradez asegura el futuro y el progreso de todos los que habitamos este país

Si esto no se logra, si no hay voluntad, el futuro previsible es: ingobernabilidad, más retroceso en lo económico, más desigualdad y una nueva guerra entre hermanos pues una vez alcanzado el estado critico de esta situación no faltarán los fanáticos que aún parafrasean a Marx y buscan la oportunidad proclamar: “el momento ideal para el alzamiento de la clase proletaria y el inicio de una nueva confrontación armada”. La mayoría de pobres y gente que no vislumbra futuro lamentablemente atenderá el llamado y las consecuencias no tengo que describírtelas ya antes las vivimos. Lamentablemente esta vez tú serás cómplice de la muerte de decenas de miles.

Confío en que sabrás guardar la confidencialidad del caso sobre esta misiva, pues a tú alrededor hay quienes se sentirán amenazados por lo aquí expresado y tampoco agradará a muchos que ocupando curules y cargos públicos se lucran sin importarles que el pueblo continúe en la miseria.

Tengo confianza en nuestro pueblo, en lo revolucionarios que somos y en esos inconformes que luchan y se niegan a claudicar sembrando la esperanza de un futuro mejor para sus hijos.

 

Hasta pronto.

 

Máximo Justo Paz

Tu amigo y seguro servidor.

La misiva anterior estuvo cerca de llegar a su destino, pero no siguió el curso esperado.

 

Se recibió en Casa Presidencial y el Secretario Privado, la marginó y leyó su contenido con detenimiento, asegurándose luego de que no llegara al presidente; quién siempre desconoció de la existencia de la misiva.

Tres semanas después de recibida la misiva el señor presidente se prepara para ir a la vela de Máximo Justo Paz, su buen amigo lamentando su muerte acaecida tras una emboscada en las afueras de su propiedad; veinte y cinco impactos de bala 2.26 recibió. 

Un par de años más tarde se desata la guerra entre hermanos en el país tras el asesinato del presidente y su Secretario Privado, muertos en un atentado dinamitero cuando se dirigían a la Casa de Gobierno.

Un comentario en «Carta a mi amigo»
  1. Carta a mi amigo.
    Este cuento corto es parte de la obra: Historias de la vida real que parecen cuentos.

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