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OLIGARQUÍA

ARENA – FMLN – PDC – PCN

ARENA se ha convertido en el trapo para limpiar gran parte de la corrupción de El Salvador, pero ARENA sin financistas, es un nombre registrado de partido político sin funcionar.

¿Qué fue ARENA?

En primera instancia fue el partido político fundado en una coyuntura, en la que el terrorismo amenazaba con apoderarse del gobierno, y se convirtió en el instrumento utilizado por el pueblo para derrotar los políticamente en las urnas.

A partir de la muerte del mayor Roberto d´Aubuisson, ¿qué sucede en ARENA?

ARENA se vuelve una entidad controlada por los “dueños de la finca” u oligarquía, quiénes usando su poder económico, deciden su función, acción y rumbo a seguir como partido.

“Esas personas” decidieron candidatos a la presidencia, miembros de gabinete, candidatos a diputados, alcaldes y miembros de consejos municipales y el pueblo engañado los elegía sin recibir lo prometido.

Las malas acciones que como partido desarrolla, son dirigidas por seres humanos, quienes dictaron el rumbo de corrupción seguido y podemos afirmar que estás personas y funcionarios electos, son responsables de la corrupción que se establece en el país.

Es claro entonces que, si los financistas hubiesen rechazado el proceder corrupto de sus funcionarios, el pueblo nunca hubiese decidido dar su voto a los “revolucionarios” del FMLN, quiénes fueron financiados, condicionados y  manipulados por la Casablanca la que les ordena asociarse con los dueños de la finca, si es que desean acceder a la presidencia y sus líderes se enriquecerían y gozarían de impunidad.

Ahora entremos en detalle: ¿Quiénes integran la minoría de los dueños de la finca? ¿Quiénes financiaron y corrompieron partidos políticos durante 200 años? ¿Quiénes montaron la vieja y moderna estructura de gobierno utilizada para su enriquecimiento?

Ellos son pocos, algunos de sus miembros son descendientes de familias que gobernaron recién independizados, cuyos capitales se originan de la expropiación de tierras, posteriormente se integran empresarios de capitales generados a través del comercio, industria, banca, seguros, farmacéuticas, envueltos en ilícitos como evasión fiscal, contrabando y necesitados de la impunidad judicial controlada por oligarcas fundadores.

Si bien ellos son los dueños de la mayoría de los medios de producción, sin el sector productivo “el pueblo” su riqueza no existiría.

Su egoísmo los lleva a pensar que su sistema será permanente. Su cálculo no evaluó la conciencia del sector productivo, quien antes de cumplir 200 años de explotación, decide abandonar la polarización ideológica utilizada para dividirlos y unidos deciden el cambio de estructura de poder y lo expresan pacíficamente el 3 de febrero del 2019 y el 28 de febrero del 2021 eligiendo a sus candidatos y no a los que la propaganda vendía.

Ante esta decisión popular, la oligarquía reacciona tratando de deslegitimar el proceso electoral para recuperar el poder.

La ciudadanía se pregunta: ¿Serán los autores intelectuales del sistema corrupto llevados ante la justicia o solo sus empleados?

El poder perdido provoca reacciones a veces violentas como el asesinato del presidente en Haití, quién declaró que la oligarquía amenazaba su vida.

Esta al descubierto la complicidad de oligarcas con corruptos gobiernos extranjeros y se sospecha de su involucramiento en casos de muerte de políticos contrarios a sus intereses.

Casos como la muerte de Hugo Chávez en el 2012, la de Yaser Arafat en el 2004, las de Napoleón Duarte, Manuel Ungo y d´Aubuisson fallecidos en febrero de los años 90, 91 y 92, la extinción en seis años de la vieja dirigencia soviética, muriendo Brezhnev, Andrópov, Chernenko y Gromyko, en los años 1982, 1984, 1985 y 1988 y en El Salvador fue asesinado Manuel Enrique Araujo en 1913.

En lo personal me queda claro que los interese de quienes pierden el poder, no desestiman ninguna alternativa para recuperarlo y eso me obliga a levantar la ceja y advertir que la vida del presidente Bukele está en peligro.

La pérdida de poder es grande y las económicas cuantiosas, esto puede generar la orden de acabar con su vida, si es que aún esta no se ha dado. El video de El Jota hace referencia al tema y como pueblo no podemos ignorarlo.

Convivir pacíficamente es posible, ganar menos no quita la vida y un pueblo productivo les permitirá ganar más. Piénsenlo.

Por yanglorm